¿Esclavo De Tus Hábitos?

«Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta.»
Del libro «El Principito» de Antoine De Saint-Exupéry.
Forjando hábitos positivos: El cambio hacia una vida disciplinada y exitosa.
Por: Winston Samuel Ojeda
¿Eres esclavo de tus hábitos? La pregunta viene al caso porque ser disciplinado no es nada sencillo. La disciplina depende esencialmente de la fortaleza de tu empeño, es decir, de tu fuerza de voluntad.
¿De verdad aspiras y tienes claramente en mente el objetivo de lograr tus más anhelados sueños? ¿Estás dispuesto a pagar el precio para verlos convertidos en realidad? ¿Estás dispuesto a implementar un plan que no permita distracciones de ningún tipo?
Kant asevera que: «la falta de disciplina es un mal mayor que la falta de cultura, pues ésta puede adquirirse más tarde, mientras que la barbarie no puede corregirse nunca.»
Disciplina es hacer lo que haga falta hacer, incluso cuando no tienes ganas de hacerlo.
Te vean o no te vean, tú lo haces.
Vayas solo o acompañado, lo haces.
Aunque te sientas agotado, lo haces.
Así tengas sueño y hambre, lo haces.
Aunque parezca imposible, lo haces.
Cuando inicias un curso, no te detienes hasta acabarlo; lo estudias y aplicas lo aprendido, es decir, lo haces.
Aun cuando tu cuerpo te pide comida chatarra, decides comer sano y lo haces.
Administras tu dinero, respetas tu presupuesto. Cada billete, cada factura, en su lugar…no hay espacio para el derroche, te mantienes firme y lo haces.
Todo lo mencionado requiere disciplina ya que se asegura que: «hasta antes de los 16 años usted define sus hábitos; después de los 16, los hábitos lo definen a usted.»
El consumo de alcohol, el sedentarismo y una mala alimentación, entre otras conductas nocivas, se pueden prevenir. Eso sí, antes de los 16 años. Así lo establece una investigación de la Universidad del País Vasco, en España, la cual indica que esta es la edad en que se establecen los buenos y los malos hábitos que acompañarán a una persona durante toda su vida.
Para lograr definir tu futuro, si quieres hacer camino en este sentido, elige un hábito que sea importante para ti. Es mucho más fácil apegarse a los hábitos si te apasionan.
Hazlo sin presiones. No te impongas retos imposibles de cumplir. No intentes cambiar tu vida de la noche a la mañana. Comienza con un pequeño cambio que puedas hacer fácilmente todos los días y que incida en que el hábito que quieres implementar en tu vida se fortalezca con cada paso, por pequeño que sea.
Hazlo de la manera más simple, elimina los obstáculos que puedan dificultar la implantación de ese hábito. Por ejemplo, si quieres empezar a comer sano, elimina de tu vista y de tu alacena la comida chatarra que sabes que no te hace bien para no tener que batallar y ser débil cuando la tienes frente a ti.
Monitorea tu progreso, porque de esa manera te mantendrás motivado al ver lo lejos que has llegado. Hay muchas maneras diferentes de hacer un seguimiento de tu progreso, puedes utilizar una aplicación de seguimiento de hábitos o simplemente marcar una paloma en tu calendario cada día que te mantienes en el camino señalado.
No claudiques, todo el mundo flaquea y en tu caso puede no ser la excepción. No obstante, si por alguna causa fallas un día, no te desanimes y simplemente continúa con tu compromiso personal al día siguiente.
La disciplina es ese hábito que todo lo nutre ya que con ella se afianza el talento y es ella a su vez la que tiene a menudo más valor que la propia inteligencia.

Según la cultura japonesa hay tres claves para lograr fortalecer la disciplina:
ORGANIZACIÓN
Una adecuada organización, sin duda, nos permite mejorar en dos cosas fundamentales: ahorrar tiempo y lograr eficiencia. Una casa organizada es un hogar en armonía. Una empresa donde cada miembro, ya sea ejecutivo o personal de trabajo, tiene claras sus funciones, mejorará el funcionamiento y resolverá los desafíos con resultados positivos. No podemos dejar de lado que, en las compañías niponas, los líderes están pendientes de casi cualquier detalle de las tareas del día a día. El compromiso por parte de cada individuo es fundamental.
LIMPIEZA
Osoji: es un ritual nipón que significa «gran limpieza», que se realiza a final de cada año y consiste en hacer una limpieza general en el hogar, la oficina y los centros formativos. Esta costumbre de origen budista la practican millones de hogares, normalmente durante los 15 últimos días del año.
Kaizan: los espacios de trabajo deben estar limpios, ordenados y ser coherentes con la actividad que en la empresa se desarrolla.
Seiso: cada persona, incluidos los niños, debe hacerse responsable de mantener limpios todos los espacios, tanto públicos como privados.
PUNTUALIDAD
Independientemente de lo que puedas pensar, este hábito no implica sólo llegar a tiempo al acudir a tus citas, es también ser consistente con tus objetivos, es marcarse una meta y cumplirla. Todo esto conforma una mezcla mística donde por supuesto se incorpora la voluntad, el compromiso y ese esfuerzo cotidiano del que, al fin y al cabo, está hecha la disciplina.
Los hábitos, buenos o malos, te acompañarán siempre.
No es ilusionismo, no es suerte, no es casualidad, ¡ES DISCIPLINA!
Para terminar, aquí te dejo esta joya que se atribuye a Aristóteles: «A través de la disciplina viene la libertad.»
*Winston Samuel Ojeda es conferencista, consultor y escritor con más de 40 años de experiencia impartiendo conferencias y seminarios. Su oratoria impactante y amena, abarca temas que se relacionan con el crecimiento personal, el liderazgo, las ventas, la familia y el mundo del Network Marketing.
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Comments
Mensaje
Me encanta todo lo que compartes!
Siempre mensajes profundos y muy necesarios aplicarlos en nuestra vida!
Por siemore agradecida 🌸
Felicidades, Winston.
Los hábitos realmente forman parte de uno mismo, realmente tanto los buenos como los malos, son parte de nuestra vida. El chiste es alimentar los buenos y disfrutar la vida.